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El Club Kinky contado por Daniel… Una oda a Calamity Steph y DirtyVonP

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CLUB KINKY “Es como si toda tu vida te sorprendieras a ti mismo encontrándote en este o aquel lugar, sin saber por qué estás allí, ni siquiera cómo llegaste. Estoy aquí. Soy yo quien está aquí, y no otra persona.” Joyce Carol Oates. El peso, la riqueza, el valor de un lugar reside menos en el lugar en sí que en quienes lo habitan. Pero primero, ¿cómo llegamos allí? Liberándonos del asfalto de la vida ordinaria. Una vez que cruzas el umbral de esa pequeña puerta discreta, dejas un mundo atrás, abrazas otro, te enamoras de él. Lo sabes al bajar los pocos escalones que conducen al sótano, del cual vienen gemidos, gritos, risas, o nada, pero una nada llena de cosas que decir, que ordenar, que obedecer. Entonces, en la luz apenas tenue, ves los cuerpos. Vestidos o desnudos, semidesnudos, habiéndose despojado de su vestimenta exterior. Es en la calle donde uno se viste. No en el KINKY. Sí, hemos dejado al "viejo" fuera. Aquí, donde todo gira en torno al castigo, lo hemos dejado tras la puerta. Aquí, si hay que sufrir, es por una razón. Y si castigar es lo que te interesa, ¡castiga, te lo agradeceremos! El valor de un lugar reside en el valor de quienes lo habitan…

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