Hola, señorita Calamity, quería agradecerle nuevamente el maravilloso regalo que me hizo ayer, ofreciéndome mi primera experiencia shibari. ¡Y qué experiencia! Solo nos habíamos visto una vez antes, durante mi primera visita al club el pasado enero, cuando me dio la bienvenida y me llevó a M (haciéndome arrodillarme en el reclinatorio y colocando el mango de mi correa en mi boca). Escribí sobre esa sesión en su…
Contenido restringido
Lee más gratis
Este testimonio está reservado para los miembros de KinkyClub. Crea tu cuenta gratuita para leer el artículo completo.




